La historia de Fundación Digua Rapaz no comienza en una oficina ni en un plan formal, sino en el encuentro directo con la naturaleza y sus silencios. Nace desde la experiencia, desde la observación y, sobre todo, desde el vínculo que se fue construyendo con las aves rapaces a lo largo del tiempo.
“De encuentros inesperados y miradas que cambiaron nuestra forma de ver el cielo, nace Digua Rapaz: un compromiso con las aves rapaces y con la necesidad de protegerlas, comprenderlas y devolverles su lugar en la naturaleza.”
Raphael Ubilla
Fundador
Su origen se entrelaza con el camino personal de su fundador en la cetrería, disciplina que no solo enseña técnicas, sino también respeto, paciencia y una profunda comprensión del comportamiento de estas aves. A través de esta práctica, las rapaces dejaron de ser solo figuras lejanas en el cielo para convertirse en seres complejos, esenciales y dignos de protección.
Con el paso de los años, durante recorridos y viajes por el territorio —muchas veces en contextos tan cotidianos como unas vacaciones familiares— comenzaron a aparecer escenas difíciles de ignorar: aves heridas, desorientadas o afectadas por la intervención humana. Encuentros que no fueron casualidad, sino señales claras de una realidad que necesitaba atención.
Paralelamente, se hacía evidente otra problemática: el desconocimiento y el temor de la comunidad hacia estas especies. Aves como el peuco, fundamentales para el equilibrio del ecosistema, eran vistas con desconfianza o incluso como una amenaza. Ese miedo, muchas veces heredado o basado en mitos, terminaba alejando aún más la posibilidad de protegerlas.

Es en ese cruce —entre la experiencia, la observación directa y la necesidad de cambiar la percepción— donde nace Digua Rapaz. Como una respuesta concreta desde el territorio, pero también como un puente entre las personas y las aves.
El entorno del Embalse Digua no fue elegido al azar. Es aquí donde todo converge: hábitat, biodiversidad y la oportunidad de actuar. Este lugar se transforma en el punto de partida de un proyecto que busca no solo rescatar y rehabilitar aves rapaces, sino también educar, sensibilizar y reconstruir la relación entre la comunidad y quienes habitan nuestros cielos.
Digua Rapaz es, en esencia, el resultado de mirar de cerca, de no ignorar y de decidir hacer algo al respecto. Un proyecto que nace desde la experiencia real y que hoy se proyecta como un espacio de conservación, aprendizaje y compromiso con la vida silvestre.




